<$BlogRSDUrl$>

martes, enero 13, 2004

Kill Douglas 

El padre de mi novio (The in- laws, Estados Unidos, 2003). Dirigida por Andrew Fleming. Con Michael Douglas y Albert Brooks.
Ficha técnica.
ESTRENO
Puntaje: 3. En los diarios: Horacio Bernades (Página/12): ; Fernando López (La Nación): 4; Marcelo Zapata (Ambito Financiero): 6; Aníbal M. Vinelli (Clarín): 6

La primera secuencia de esta (anti)comedia es realmente buena y es además lo único rescatable. En ese comienzo, Michael Douglas, quien a esta altura debería tener piedad de los espectadores y considerar la posibilidad del retiro, debe escapar cual James Bond en medio de una noche de Praga luego de negociar con un traficante de armas o algo así. La escena es vertiginosa y posee un valor agregado gracias al uso de la música. Lo que suena es Live and let die, y ver a Douglas escapando, con esa música que no pega nunca con las imágenes (la falta de sincronización es un involuntario hallazgo) le da un tono irreal y disparatado que la transforma en una escena muy lograda. El problema surge cuando a los pocos minutos nos damos cuenta de que sólo se trató de una casualidad ya que ninguna otra situación será resuelta de forma satisfactoria. No hay nada que funcione: la pareja Douglas-Albert Brooks, que tiene menos onda que el dúo Dissi-Francella en Los Exterminators, provoca muchas cosas menos gracia, el guión parece haber sido escrito por algún colaborador exiliado de Adrián Suar y el uso de la música es el más torpe que se recuerde en mucho tiempo. Ni siquiera se puede rescatar algún chiste, e incluso varios dan vergüenza (¿por qué siempre hay que soportar los mismo chistes de índole sexual sobre franceses?). Pero si de vergüenza se trata, el primer premio se lo lleva el momento en el que Brooks va a decirle "hijo de puta" a Douglas y cuando está por decir la palabra "puta" (bitch), el montaje corta y nos lleva a la imagen de un auto dando un bocinazo. Digno de una producción Telefé, este remate es una de las tantas estupideces con las que nos castiga esta película en la que, para colmo, Michael Douglas trata de hacerse el gracioso.
Sebastián Nuñez.

This page is powered by Blogger. Isn't yours?

Listed on BlogShares